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Brotes infantiles

Seguro que sabéis de que os hablo, aunque no los llaméis así.

Los brotes infantiles son cuando de repente a un niño se le va su pequeña olla y hace algo imprevisible, sin explicación ninguna.




A minilapagirl le dio uno de esos brotes el otro día, cuando me miró, me sonrió maliciosamente, bajó del sofá, volvió a mirarme y a sonreír, cogió la botella de agua de la mesa, se giró, volvió a mirarme y a sonreír (yo no entendía nada) se puso el dedo en la boca como diciendo: "Calla, calla insensata, que esto que vas a ver es un secreto increíble", miró hacia la cocina donde estaba su padre, abrió la botella de agua, la giró y nos hizo una piscina en el comedor.




Reconozco que me pilló por sorpresa, porque es lo que tienen los brotes, que no te los esperas. Cuando fui consciente de lo que estaba pasando (y tardé más de lo que me habría gustado) corrí a pararla, pero ella es más rápida y se metió de lleno a patinar en el charco. De lejos la vio absorvigirl y pensó que sería divertidísimo patinar también, así que corrió para entrar en el charco. Perrabasurillas pensó que estaría guay entrar ahí también y chupar el agua y pisotearla, así que empecé a agarrar a una y a otra, y mientras paraba a una se me escapaba la otra, y después la otra, y yo ya no sabía donde mirar y a quien parar mientras les decía descolocada: "Parar, parar, no piséis el agua, os vais a resbalar, vale ya, vamos a limpiarla, no piséis más..."

Pero no había manera de pararlas a todas, y no podía moverme de allí para fregar el suelo.

Después de un rato, que se me hizo eterno, por cierto, jugando al pressing catch, minilapagirl se pegó una toña de aúpa, y ante los gritos desesperados de una pequeña mochuela empapada en agua, adolorida y asustada, todas cejaron en su empeño. Tan solo quedó cambiar a las dos de ropa y calmar a la chorlita que lloraba como alma en pena, como si yo la hubiese obligado a meterse a patinar en el charco que yo también la obligué a hacer, por supuesto...


Brotes infantiles hay muchos y de lo más variados, pero tienen cosas en común, y es que ninguno de ellos te lo esperabas. Son sorpresas desagradables, en su mayoría, aunque después nos riamos de lo que se les ha llegado a ocurrir, nunca entenderemos porqué lo han hecho.


Así que yo creo que en la mente infantil existe un apartado destinado a crear estas "maldades sin malicia" y a medida que nos hacemos mayores ya las hacemos con consciencia y mala leche.

Prefiero los brotes infantiles a los adultos, la verdad.



Baños infantiles, donde el agüita sale de colores

Otro brote infantil que nos ha pasado esta semana también está relacionado con el agua. Resulta que ahora les alargamos el bañito un poco para poder respirar de tanto tiempo juntas (más que juntas, encima mío) y mientras juegan voy entrando y saliendo a hacer cositas mientras las escucho berrear (porque una cosa es que alargue el baño y otra muy distinta es que haya tranquilidad)


Ese día a minilapagirl le dio un brote de esos que le dan a menudo y apareció corriendo, como yo la traje al mundo, y empapada en el comedor, riéndose como una villana. A los segundos apareció absorvigirl llamándola y diciéndole: "¡No puedes escaparte de la bañera así! ¡Vuelve!" Eso sí, apareció tapándose las tetillas, no fuese que le viésemos más de la cuenta...

Pa' habernos matao'...


Ahora tengo miedo, porque como ya sabréis, si lo ha hecho una vez, lo hará mil veces más. Así que a partir de ahora creo que no podré volver a moverme ni un segundo del lavabo hasta que tenga, por lo menos, 18 años...



Aquí han montado una piscina en todas las habitaciones

Porque esto es así, los brotes son recurrentes, si lo han hecho una vez, volverán a reincidir, como el de escupir el agua de la boca donde le pille (no se que le ve a hacer de su boca una fuente, pero casi cada vez que bebe agua, escupe un poco) o lo de tirar el agua de la bañera con un cubo que tienen para jugar cuando se duchan.

A veces me doy cuenta cuando el agua ya me empapa los pies y la veo apoyada en el borde de la bañera con esa sonrisa tan suya de: "Te la he vuelto a liar pardi de nuevo, ¿Eh, pringadilla?"


Y luego están los brotes-arrebatos infantiles.

Estos suelen ir acompañados de algún tipo de acción algo traicionera. En mi casa se dan a menudo los brotes-arrebatos de:

-Te tiro del pelo porque lo he visto y me viene bien.

- Te doy con lo tenga en la mano donde pille porque he sentido una cierta rabia incontrolable.


Los de tirar del pelo suelen ir dirigidos hacia absorvigirl, aunque los demás no estamos exentos tampoco.

Hace poco salí de la cocina y me encontré a absorvigirl llorando con sus manos en la cabeza y a minilapagirl tan tranquila jugando con algo, así que le pregunté lo obvio:

- ¿Le has arrancado pelo a tu hermana y estás jugando con él?

- Ti


Porque eso sí, aunque sea un pelín psicópata también es muy sincera, no sea que te creas lo que no es. Si ha sido ella, pues ha sido ella, ¿Para qué engañarte? Y además ¿Quien narices te crees para mirarla así? ¿A que te arranca el pelo a ti también?



Pelo largo + hermanas cabronas= Dolor asegurado

Tuve una conversación muy seria con absorvigirl un día que salió de la habitación rascándose la cabeza y me dijo:

- Sabes, mamá, lo de tener una hermana está bastante bien, lo único que no me gusta es cuando me arranca mechones de pelo




Pues tienes razón hija mía, pelín cabrona tu hermana... Esperemos a ver si cuando empiece a hablar y la entendamos bien nos dejan de caer tortas como panes...


¿Y los vuestros? ¿Qué brotes infantiles les dan a menudo? ¿Tienen alguno recurrente? ¿Alguno que recordéis con especial cariño?

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Hijotada del día:


- No quiero hacer deberes mamá ¡Estas son mis vacaciones de coronavirus!


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