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El karma no es mi amigo



Últimamente me estoy dando cuenta de que a mi eso del karma no me funciona, por lo menos no como debería.


Algo en mis adentros está escacharrado y no contabiliza el karma acumulado, se escapa por algún recoveco de mi cuerpo y huye despavorido a saber donde, Y TENGO PRUEBAS.



Me voy a comprar un gato de estos a ver si me ayuda con mi karma

Todas sois conocedoras de mi animadversión hacia los parques, es más que eso, es que odio los parques con toda mi alma, mira, es que no los puedo soportar, es superior a mi.


Pero en mi mente se produce un cortocircuito y en este tema voy en contra de mi corazón, ya veis, una que es una madre entregada y a veces incluso buena, que las lleva todos los días al parque al salir del colegio, porque van sus amigos, y claro, no vaya a ser que se pierdan algo importante...


Reconozco que todos los puñeteros días del año sin excepción deseo que llueva a eso de las 16.30 para saltarnos el parque, pero no hay suerte, oye... En lo que va de año me he librado una sola vez... UNA.


Por la mañana miro el tiempo ilusionada: Ay, a ver hoy... 🤞Ojalá llueva!🤞

A veces aparece un halo de esperanza y marca lluvia, salto y lloro de alegría, grito y descorcho el champán como si me hubiese tocado la lotería: ¡¡Síiiiii!! ¡¡Llueve!! ¡¡HOY LLUEVE!!



¡Os traigo un notición! ¡HOY LLUEVE!


Y llueve, sí, PERO POR LA MAÑANA... A veces incluso cuando acaba el parque y volvemos a casa, que eso da más rabia porque pienso: ¿No podíais llover hace una hora malditas nubes de mierda?

Algunas veces incluso se tira lloviendo todo el día y deja de llover JUSTO a la hora del parque.


Y diréis: A ver, pues a veces estar en casa es incluso peor...

¡Callaos! NO, NO Y NO.

Que yo lo que quiero es llegar a casa, que estoy cansada, y ya si eso le dejo el marrón a la YO del futuro, que se busque la vida una vez en casa para entretener a dos niñas energúmenas que querían parque.


¿Sabéis que no ha llovido NI UN SOLO VIERNES en lo que va de año? NI UNO. NADA. Ni una puta gota de agua. Ni una pequeña que me de una pequeña excusa para decir: ¡Uy! Que empieza a llover ¡vámonos!

NI UNO.


Por eso creí que el karma me premiaría...


Era viernes, y mi último día de trabajo antes de mis vacaciones de Navidad. papadesquiciado ya llevaba una semana en casa de vacaciones, así que organicé con cuidado el viernes, a saber cuando iba a volver a suceder...


Me levanté prontito para llevar a mi hija mayor al cole, para que papadesquiciado se quedase con la pequeña y así no tenerla yo que pasar a recoger por casa de mis padres.


Lo tenía todo pensado... No me importaba dormir menos, no me importaba que ellos se quedasen durmiendo mientras yo y Absorbigirl nos levantábamos antes, no me importaba pegarme una caminata al cole y después al trabajo, nada importaba porque iba a tener mi tarde a solas... Mi tarde ansiada... Esa tarde en la que él va a buscar a Absorbigirl al cole y se las lleva al parque y yo voy directa a casa a rascarme la barriga y disfrutar de la soledad un rato largo... SOLEDAD... Ansiada soledad... SILENCIO... deseadísimo silencio.


Cuando salí a la calle y vi todo mojado se me pasaron por la cabeza mil pensamientos de odio profundo, pero me contuve a mi misma: Es pronto, tranquila, SEGURO que por la tarde ya no llueve, como siempre pasa, no tendrá tanta suerte...


A medida que iba pasando el día cada vez llovía más y más y más... La esperanza se fue desvaneciendo poco a poco.

Cada hora que pasaba era una aguja que se clavaba en mi corazón... Se acercaba la hora de que mi hija saliese del colegio y había ya una tormenta tropical.



Pues se ha quedado una tarde cuiosa...


Pero como la esperanza es lo último que se pierde, pensé que quizá si me daba mucha prisa podría llegar cinco minutos antes que ellos.

Con un poco de suerte se habían entretenido en la puerta del cole y podría estar unos minutitos en silencio, un poquito de nada.

Así que con esta nueva esperanza corrí deseando llegar cinco minutitos antes de que llegasen ellos.

Ya no pedía mi tarde en soledad, con cinco minutos me bastaba... CINCO.


PERO NO...

Ahí estaban ellos esperándome como pirañas...


Así que he llegado a una conclusión:

No se que tipo de brujería utiliza mi marido, pero el muy capullo se está quedando con mi karma.

De algún modo chupa todo el de esta casa, y eso incluye el que me pertenece.

No se si lo coge cuando se me escapa o me lo roba mientras duermo, pero está claro que algo está pasando con mi karma, y necesito saber el qué.


Así que si vosotras sabéis que es lo que está pasando no dudéis en informarme, por favor, necesito ayuda para recuperar lo que es mío.


¿Vosotras de karma que tal? ¿Se os escapa como a mi o disfrutáis de vez en cuando de momentos de soledad y silencio?


Hijotada del día:


Situación: Absorbigirl en la bicicleta estática, Minilapagirl en el sofá. Se rompe una pieza de la bici.

Absorbigirl:

- ¡¡Ha sido Minilapa!!


¡Hasta la próxima amiguitas!