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Primer embarazo vs segundo

Las diferencias entre un primer y un segundo hijo no sólo se ciñen a cuando ya han nacido, no, empiezan en el embarazo.



Hoy os voy a explicar las diferencias entre el primer y segundo embarazo según mi experiencia, pero no os perdáis la próxima entrega donde os hablaré de las diferencias entre el primer y segundo hijo (solo puedo hablaros de dos, que son las que tengo, pero si tenéis más podéis explicarme vuestra experiencia en los comentarios. Me encantará leeros, ya lo sabéis)



Todo empieza por la noticia del primer embarazo ¡Madre mía! Te lo montas para que sea algo especial, y todo el mundo está entusiasmado con la idea del niño o niña que vendrá. La familia te habla de como será, hacen cábalas sobre a quien se parecerá, y tu ilusión y la suya se vive cada vez que te miran y te tocan la barriga.


Con el segundo en cambio ya empezamos a ver que nada va a ser igual... En una comida familiar lo sueltas tipo: ¨¡Ah! Por cierto, que estoy embarazada ¿Me pasáis la sal?¨ y a medida que van pasando los meses te vas dando cuenta de que probablemente te encuentres más sola y desatendida que con el primero, y no solo por la gente externa a la familia, no, por la misma unidad familiar, que no hace falta irte muy lejos de casa para encontrarte en el abandono más absoluto.




Con el primero todo son mimos y cuidados. Parece que seamos casi de cristal y nos llevan en palmitas, incluso nosotras mismas.

Pero... ¡Ay, el segundo embarazo! Los que más pasan por alto nuestra nueva situación son nuestros propios primeros hijos.

Donde antes te cogían de la cintura y de la mano y te ayudaban a bajar los escalones, ahora te encuentras arrastrando una niña o niño que no quiere caminar, o en su defecto en brazos, que eso ya es el colmo de los segundos embarazos (¿Donde quedó aquello de no coger peso?)


Antes tenías derecho a sentarte o dormir cuando estás cansada, y ahora tienes que batallar con el que será hermano mayor, que no es que te de el doble de trabajo que cuando estabas embarazada de él, es que te da el cuádruple o quíntuple trabajo, porque parece que quiere absorber todo el tiempo que le queda siendo el único con mamá. Lo peor de todo es que estamos más cansadas, pero tiramos más que en el primer embarazo porque no nos queda otra, pero la gente ve que podemos con todo y por no molestar (¡JA!) no nos proporcionan más ayuda, y ahí ya nos vamos oliendo la tostada...


El segundo embarazo se hace más corto, no me preguntéis porqué. Tendría que ser al revés porque la tripa sale antes, pero no, se pasa rápido e intentamos disfrutarlo más, aunque no siempre es posible (que los embarazos están bien y eso, pero cómodos, lo que se dice cómodos, no son)


Lo bueno es que lo tenemos todo más claro y sabemos lo que será útil y lo que no. Ya no estamos sumidas en una marea de ignorancia, ahora sabemos justo lo que vendrá después (y de primera mano)


Con absorvigirl tenía una habitación lista algún mes antes, pintada y decorada que no utilicé en mucho tiempo, con una cuna montada que a penas rozó, la ropa comprada y limpia, mochila del hospital a punto para salir como si no me fuese a dar tiempo de prepararla cuando empezasen las contracciones, carro montado y limpio, maxi cossi listo para el coche, pañales, toallitas, barreñito y esponjita, mueble con bañera para recién nacidos, jabón y cremas de bebé, mil peticiones de regalos, sobrecitos con dinero, ofertas de ayuda a millares y tantísimas cosas más.




Con Minilapagirl fue un desierto ¿Habitación? ¿Pa' qué? ¿Cuna? ¡Ni montarla! ¿Ropa comprada? No ¿Ropa de absorvigirl limpia? Pues porque la lavó mi madre "la Penitas" sino tampoco ¿Mochila lista para el hospital? Ya si eso mañana ¿Carro montado y limpio? Ya cuando nazca lo vamos bajando del altillo ¿Maxi cossi en el coche? ¿Quitando espacio? ¡Ni de broma! Cuando venga papadesquiciado a buscarnos al hospital que lo meta ¿Pañales, toallitas, barreñito y esponjita? Quita, con un paquete de pañales talla 0 y un paquete de toallitas basta y sobra, no me seas exagerada Mari Carmen ¿Mueble de bañera? ¿Que qué? Nanai, la bañera que usó absorvigirl hasta los 2 años ya va bien, no te pases que luego hay que guardarlo ¿Jabón y cremas? Mira, esta crema que nos sobró de la primera está bien ¿Peticiones de regalo, sobrecitos de dinero y ofertas de ayuda? ¿Oís eso? Es el viento al pasar.



Ahora llega la hora del parto, que de esto también aprendemos, y mucho. Con el primero no sabes ni lo que es una contracción, así que empiezas a sentir dolorcillo y esperas, esperas hasta que ya no hay duda. Pero OJO, que duela no significa que vaya a salir YA. Papadesquiciado y yo cogimos la mochila (lista desde hace semanas) y nos fuimos al hospital preparados para la llegada inminente de nuestra primera retoña. Pues bien, hasta dos veces nos mandaron a casa (es que parece que teníamos ganas de dar vueltas con el coche de casa al hospital y del hospital a casa) Fue un: ¨Estás dilatada de muy poquito chica, vete a casa, come, duerme, y pasa el marrón allí y ya cuando duela más y más seguido vuelves¨


Pero una no sabe hasta cuando debe doler, así que una vuelve pensando que ese dolor que siente ya está a tope de lo que debe de ser... Pero no, a casa que aún te queda lo peor... Y la última vez ya tienes miedo de volver, a ver si es que debe doler más aún, que antes también parecía imposible, pero sí, puede doler más...

Pero te aventuras a volver porque tú has venido aquí a jugar. Y efectivamente, no se si por cansina o porqué te dejan ingresada y a punto para convertirte en madre, después de muuuuuuuchas horas desde la primera contracción.


Cuando tienes por fin a tu pequeña en brazos se repite en tu mente un: ¨En mi segundo embarazo y parto tal cosa no me va a volver a pasar¨ Y puede que sí, o puede que no, nunca se sabe en la cantidad de piedras que podemos tropezar varias veces (o más)


Con Minilapagirl fue todo muy diferente. Rompí aguas amaneciendo (sin contracciones) Me duché, me arreglé, hice por fin la mochila para el hospital, desayuné, saqué a perrabasurillas a pasear, vestí a absorvigirl y le di el desayuno, preparamos su mochila para la casa de los yayos, le explicamos con calma la situación. Llevamos a la niña y a la perra a casa de mis padres y tranquilos y sin prisa ninguna nos fuimos al hospital.


Cuando por fin empecé con las contracciones supe perfectamente como respirar (porque amiguitas, respirar es lo MÁS importante del parto, palabrita) Fue un parto prácticamente sin dolor, donde tenía claro lo que quería y lo que no, y así se lo expresé a quien estaba dispuesto a escucharme (y a quien no, también)

En muy poquito tiempo ya tenía en brazos y en la teta a Minilapagirl.


Y hasta aquí la primera parte de este capítulo de primeros vs segundos.


¿Conocéis algunas diferencias más? ¿Cómo vivisteis vosotras el primer y segundo embarazo?


Hijotada de hoy:


Mamá, yo no le doy miedo a minilapagirl, pero ella sí que me lo da un poco a mi...


¡Hasta otra amiguitas!







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